lunes, 9 de julio de 2007

BRINDIS DEL BEBEDOR

Iniciado el verano, periodo en el que la sed es más frecuente y el cuerpo nos pide líquido, mi consejo es beber agua que es lo más saludable para nuestro organismo.
Pero como en este periodo abundan las fiestas, nada mejor para empezar la juerga que iniciarlas con este brindis del bebedor:

--Estamos todos?
+ Estamos.
- A los caballeros?
+ Cumplimos.
- Y a las mujeres?.
+ Amamos.
- Pero ante todo?
+ Bebamos, bebamos, bebamos.
- Bebió nuestro padre Adán.
+ Bebió.
- Bebió nuestra madre Eva.
+ Nada buena era.
- El que bebe?
+ Se emborracha.
- El que se emborracha?.
+ Duerme.
- El que duerme?.
+ Sueña.
- El que sueña?.
+ No peca.
- El que no peca?.
+ Va al cielo.
- Y puesto que al cielo vamos.
+ Bebamos, Bebamos, Bebamos.
- Ah, líquido infernal
+ Que te criaste entre verdes matas.
- Y hasta al hombre más cabal?
+ Le haces andar a gatas.
- Por ellas.
+ Por las más bellas.
- Por las de culo ancho.
+ Por las de cuello estrecho.
- Por las que ofrecen sus labios desinteresadamente.
+ Aunque están llenas de telarañas.
- Por las mujeres?
+ No. Por las botellas.
- Vino Dios al mundo?
+ Vino.
- Y para quien vino?.
+ Para todos, vino.
- Y Cómo vino?
+ En bota.
- Y la mujer.
+ En viva pelota.
- Si Dios borrachos nos tiene
+ Será porque nos conviene.
- Antes que no nos conocíamos.
+ Bebíamos.
- Y ahora que nos conocemos.
+ Bebemos.
* Pues bebamos, bebamos, bebamos hasta que no nos conozcamos.
-Cuando Dios llamó a Gabino. No dijo Gabino ven.
+ Sino venga vino.
-* Arriba, abajo, al centro y a dentro.

martes, 5 de junio de 2007

Genocidio científico y cultural en Irak

El Pentágono ha gastado 3 mil millones de dólares en crear los escuadrones de la muerte que podrían estar detrás de los asesinatos de docentes
En la marejada de textos y documentos que circulan en el ciber-espacio llegó a mis playas un documento del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), que empieza así: "El mossad (agencia de inteligencia israelí) con la participación de los ocupantes estadunidenses en Irak, ha logrado hasta el momento asesinar a 350 científicos nucleares iraquíes y más de 200 profesores universitarios de los diferentes campos científicos, según un informe del Departamento de Estado de EU." La atroz densidad de la denuncia y la imposibilidad de cotejar la fuente me llevaron a guardar el documento, tomando con pinzas las afirmaciones de un grupo político con interés directo en los asuntos que comenta. Pero en febrero pasado, un informe similar, de fuente más creíble, asegura: "El Pentágono ha gastado 3 mil millones de dólares en crear los 'escuadrones de la muerte' que podrían estar detrás de los asesinatos de docentes..." En nómina actualizada hasta el 14 de marzo pasado, el Comité de Solidaridad con Irak del Tribunal Bruselas precisa las circunstancias en las que fueron torturados y asesinados 141 profesores de varias instituciones y centros de enseñanza superior: universidad de Bagdad, al-Mustansiriya, Tecnológica y al Bahrein, todas de la capital iraquí: Hilla (Babilonia), Mosul (Nínive), Diwaniya (Quadisiya), Instituto Técnico, y de Basora (Basora), Saladino (Tikrit), Baquba (Diyala), Ramada (Al-Anbar), Kufa (Nayaf), Mosul (Mosul), entre otras instituciones académicas. Acerca de la situación en que el intelectualmente fuera el país más avanzado del islam, el redactor del informe, Dick Adriansens, dice: "El personal universitario iraquí está desesperado". La lista incluye nombres, apellidos y direcciones de rectores, decanos, biólogos, sociólogos, médicos, historiadores, filólogos, físicos, ingenieros, pediatras, lingüistas, geógrafos, economistas, educadores y científicos nucleares que, lamentablemente, ya no podrán colaborar con el nuevo "gobierno democrático de Irak". Por su lado, el Sindicato de Periodistas de Irak ofrece una relación actualizada al 4 de mayo pasado, de 109 afiliados asesinados en diversas situaciones. Ambos informes empatan con el presentado por el colombiano Fernando Báez, quien en mayo de 2003 visitó Irak con una comisión de la UNESCO. Báez es biblioclastiólogo (de biblioclastia), nombre que los griegos daban a la destrucción de libros. Sólo la Biblioteca Nacional de Bagdad (tres pisos uniformes de 10 mil 240 metros cuadrados construidos en 1977) perdió con los bombardeos más de un millón de volúmenes, docenas de millones de documentos impresos, la casi totalidad de los archivos microfilmados y del Archivo Nacional de Irak. El experto se pregunta: ¿por qué las tropas de ocupación hicieron la vista gorda con los saqueadores de de las grandes bibliotecas del país? ¿Quién organizó a los grupos de civiles con apoyo externo que en medio del caos, el humo y las llamas ingresaron a los recintos climatizados que guardaban los manuscritos más importantes, pergaminos, piezas y tablillas de arcilla 2 mil años más antiguas que el reino de David? El anterior director de la Biblioteca de Bagdad se lamentó con nostalgia: "No recuerdo semejante barbaridad desde los tiempos de los mongoles" (1258, invasión de Bagdad, cuando las tropas de Hulagu, descendiente de Gengis Kan, destruyeron todos sus libros arrojándolos al río Tigres). El líder chiíta Al Sajid Abdul-Muncim al-Mussawi ordenó a sus fieles rescatar de los bárbaros casi 300 mil libros que se transportaron en camiones hasta la mezquita de Haq, "... donde se amontonaron en hileras interminables que llegan en algunos casos al techo". "Concluido el desastroso pillaje -añade Báez- no había literalmente nada que hacer. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, a modo de excusa ante estos hechos comentó: 'la gente libre es libre de cometer fechorías y eso no puede impedirse'." Entre quienes cometen libremente "fechorías" no sólo hay militares y saqueadores. Los criminales de guerra también cuentan con el apoyo implícito de intelectuales "libres" como Salman Rushdie, Oriana Fallacci, Martin Amis, Bernard-Henry Lévy, Michel Houellebecq, Giovanni Sartori y otros que, con el único fin de vender más libros, ignoran a conciencia que la primera destrucción de libros del siglo XXI ocurrió en la nación donde tuvo lugar la invención del libro en 3200 antes de Cristo.
José Steinsleger, www.jornada.unam.mx

lunes, 4 de junio de 2007

CASCOS AZULES, MANCHADOS DE AMARILLO

La ONU investiga a ’cascos azules’ por tráfico de oro en Congo Más datos sobre militares dedicados en cuerpo y alma a la ayuda humanitaria
Sábado,26 de mayo de 2007. Las ONG acusan a oficiales paquistaníes
P. R. / AGENCIAS - Madrid / Kinshasa
Yo te requiso las armas, pero no te preocupes: mañana te las devuelvo a cambio de oro. Ésta era presuntamente la lógica de algunos cascos azules de Naciones Unidas llegados a la República Democrática de Congo para desarmar a las milicias en 2005. Según varias ONG que operan en la zona, oficiales paquistaníes devolvían el arsenal a los señores de la guerra de la zona de Ituri, al noreste del país, y éstos les recompensaban con oro extraído ilegalmente de las minas de Mongbwalu. La ONU investiga los hechos, denunciados por las ONG hace 18 meses.
"Es una vergüenza y una gran decepción; van pasando los meses y todavía no se ha arrestado nadie", lamenta, en conversación telefónica, Anneke Van Woudenberg, investigadora de Human Rights Watch (HRW) especializada en la República Democrática de Congo.
HRW fue de las primeras ONG que en 2005 se dirigieron a la misión de Naciones Unidas en el país (Monuc) para alertarle de las prácticas de algunos cascos azules. Luego siguieron las denuncias de otras organizaciones, como la congoleña Justice Plus, y de autoridades locales, como la responsable gubernamental de la región de Ituri.
Todos aportaron indicios, pero nadie se desgañitó demasiado para no ensombrecer todavía más la reputación de la Monuc, imprescindible para mantener la precaria paz tras la devastadora guerra que costó la vida a tres millones de personas, pero al mismo tiempo salpicada ya por un escándalo de abusos sexuales cometidos por cascos azules. El grueso de la misión, de 16.500 soldados, lo aportan India (4.300) y Pakistán (3.500).
La lluvia de alertas forzó a la ONU a abrir una investigación, pero ha sido tan discreta que los denunciantes temen que sea en realidad un intento de echar tierra sobre el asunto. "Lo que demuestra el caso es que Naciones Unidas no es precisamente un organismo que sea muy bueno investigándose a sí mismo y lamentablemente ya lo hemos visto en otras ocasiones", añade Van Woudenberg. Algunos de los testigos han contado ahora a la cadena británica BBC las conexiones entre los cascos azules paquistaníes y los señores de la guerra. "Se hicieron realmente amigos y era el oro lo que los unía", cuenta Evarista Anjasubu, comerciante. "Yo mismo vi a un casco azul paquistaní negociando en una de las tiendas que compran y venden oro", añade Liki Likambo, jefe de la asociación de mineros.
HRW denunció en su momento dos operaciones que comprometían a oficiales paquistaníes, en las que el oro extraído tenía un valor de mercado de entre 1,5 y 3,7 millones de euros. Al relevarse los efectivos de forma automática cada seis meses, ninguno de los implicados sigue en la República Democrática de Congo.
La Monuc emitió el miércoles una nota en que admite que la ONU abrió en 2006 una investigación y recordó que el organismo "no comenta las investigaciones en curso". Un portavoz del Gobierno paquistaní dijo que hasta esta semana no supo nada del caso y que no se ha demostrado ningún comportamiento negativo de sus soldados en el país africano.
Diario El País

¡¡¡ JUSTICIA PAKISTANI !!! ¿QUE HACE EE.UU.?

Un tribunal ordena violar a la esposa de un hombre que abusó de una menor en Pakistán
También ofrecían a las hijas del agresor como esposas al padre de la menor abusada
Jueves,31 de mayo de 2007
Para que vean como funcionan las cosas en un país aliado de EEUU del que nunca nos llegan quejas. Porque ya sabemos que nuestras tropas están en Afganistán para ayudar a las mujeres de allí a que se puedan quitar el burka. Burkas por aquí, burkas por allá en el telediario para poder vender lo "humanitario" de la invasión (por cierto que las mujeres allí lo siguen llevando y ya no se habla de ese tema). Y de los países aliados que son feroces e inhumanas dictaduras (Pakistán, Arabia Saudí...) ni mu nos cuentan. Al parecer allí no hay nadie a quien rescatar de la tiranía. Nota de Tortuga. EFE - Lahore

La mujer logra escapar antes de que se aplicara esta sentencia de un tribunal tribal
Una mujer de una localidad del centro de Pakistán huyó de su casa tras dictaminar un consejo tribal que ha de ser violada por el padre de una menor de ocho años de la que abusó su marido, que se encuentra en paradero desconocido.
El pasado día 23, Rafia Naunari ?padre de cinco hijos y habitante de un pueblo paquistaní- fue sorprendido abusando de una niña de ocho años a la que había secuestrado cuando ésta acudía al colegio, pero logró escapar y aún está en paradero desconocido.
El padre de la víctima se dirigió al "panchayat", una especie de "tribunal" local, que ayer estudió el caso y rechazó varias de las ofertas de la familia Naunari para limpiar su honor por el delito de Rafiq. Los tres hermanos de Rafiq ofrecieron a sus cuatro hijas en matrimonio al padre de la niña violada, Muhammad Nawaz, que las rechazó.
La corte dictaminó entonces que fuera la esposa de Rafiq la que pagara el delito de su marido siendo entregada a Nawaz, pero la mujer logró huir antes de que se ejecutara la "sentencia". Se da la circunstancia de que, según un oficial de policía, ni la familia de la niña violada ni la del violador han denunciado el caso ante las autoridades.
Aunque penadas legalmente, en zonas rurales paquistaníes siguen siendo frecuentes "veredictos" como el de Jehanian, basados en códigos de honor feudales que hacen pagar a las mujeres los delitos cometidos por los hombres de su familia.

Los consejos tribales forman más o menos parte del funcionamiento jurídico en muchos países. Si en algunos casos no son completametne legales sí son tolerados por el Estado, que se apoya en las autoridades locales de cada sitio.
El comentario -según yo lo entiendo- analiza la demagogia que se utiliza para invadir unos países, mediante la que los medios de comunicación occidentales se rasgan las vestiduras ante noticias como esta si suceden en el país que interesa invadir y pasan por completo de informar de los mismos sucesos si ocuerren en países "amigos".
Siguiendo el comentario, unos meses antes de que invadieran Afganistán, no paraban de salir mujeres con burka en el telediario. Ahora ya no sale ninguna. ¿Ya no llevan el burka las mujeres en Afganistán? Yo creo que sí lo siguen llevando, pero ahora ya no les hace falta hacer tanta propaganda de su invasión.
Como a Pakistán no tienen intención de invadirlo puesto que es un firme aliado y está abierto de piernas a todo lo que le diga EEUU, pues no dicen nada. Sí dicen, en cambio de Irán, país que tienen en el punto de mira. En el caso de Irán la excusa es la energía atómica. Pero esa misma energía nuclear con fines bélicos la han desarrollado Pakistán, India e Israel y nadie les ha dicho nada.

10.000 mujeres iraquíes encarceladas y violadas

¡Gracias a los liberadores de la mujer iraquí!
Más de 10.000 mujeres iraquíes encarceladas y violadas por las fuerzas de ocupación y de policía
Mohamed Adham. Tunisitri.net. Traducido del francés para Rebelión por Germán Leyens.

El Secretario General de la Unión de Prisioneros y Detenidos Políticos en Iraq, Mohamed Adham, declaró “que los casos de violación de Abir Janabi y de Sabrine Chamari, revelados recientemente, no representan más de un 1% de los crímenes de ese género perpetrados contra las mujeres en las prisiones,” y agregó que “numerosas detenidas son mantenidas en la prisión, a pesar de los fallos pronunciados por los tribunales, para servir de carne fresca a los agentes de policía y a las milicias sectarias.”
En su declaración al periódico Al Khalij, Mohamed Adham agrega: “jamás en las guerras conocidas desde la edad media, se han registrado tantas violaciones y crímenes contra mujeres como durante esta guerra contra Iraq, y eso ha sido tanto por las fuerzas de ocupación como por los agentes de sus cuatro gobiernos fantoches. Estos últimos han resultado ser a veces más viles que sus amos.”
La sobrepoblación de las prisiones y de los lugares de detención de las iraquíes se encuentra a su más alto nivel. Ciertas prisiones, como la de Kadhimia o el campo secreto para mujeres y niños del aeropuerto de Mathna cerca de Bagdad, están llenas a reventar y son inadecuadas incluso si fueran a servir de corrales. Lo mismo sucede con el campo de Shikhan, en el gobernorado de Mosul y en numerosas otras prisiones en el sur. En muchos casos, las salas de mujeres y las para hombres están sólo separadas por cortinas.
Mohamed Adham también reveló que el SIDA ha progresado peligrosamente entre las mujeres detenidas. La dirección de la salud en Nadjaf publicó recientemente un informe en el que “alerta sobre la progresión rápida y grave de esta enfermedad desde la ocupación de Iraq por las tropas anglo-estadounidenses.”
Hablando de la cantidad de mujeres que han sido detenidas desde la ocupación estadounidense en 2003, el secretario general de la Unión declaró que “los cálculos de los organismos internacionales, los informes de las asociaciones de derechos humanos y los del Centro nacional de investigaciones y estudios árabes, coinciden con nuestros propios cálculos sobre “la cantidad de 10.000 mujeres que han sido encarceladas en los últimos cuatro años.”
Recordó, para terminar, que todos estos crímenes cometidos contra los iraquíes “son imprescriptibles en cuanto al derecho internacional y que los criminales y los responsables deberían ser juzgados por tribunales internacionales por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.”
http://www.iraqirabita.org/index3.php?do=article&id=8087/
Traducido del árabe al francés por Ahmed Manai.
http://tunisitri.net/lette-appel/appel25.html

Malalai Joya, conócela

Que nuestra ciudadanía rechazara indignada la participación del Ejército español en la última Guerra de Irak y vea ahora con buenos ojos su presencia en Afganistán sólo se explica por lo poco y mal informada que está.
La intervención armada internacional en Afganistán sirvió para acabar con el régimen cruel de los talibán, sí, pero también para sustituirlo por un poder político controlado en lo esencial por los señores de la guerra, gente sin escrúpulos enriquecida, en lo esencial, gracias al tráfico de droga, y tan fundamentalista y machista como los propios talibán. No son apreciaciones mías: las tomo de informes suscritos por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, que respaldan lo que le oí decir a una feminista afgana: «Se diferencian de los talibán en que no llevan la barba tan larga».
Las tropas internacionales defienden allí un poder político impresentable. Tanto en el Gobierno como en el Parlamento, sientan sus reales individuos que están acusados de numerosos crímenes de guerra. La llamada comunidad internacional, capitaneada por EEUU, no sólo no ha hecho nada por llevarlos ante los tribunales, sino que les ha prestado su apoyo y los ha aupado al poder, por la simple y pura razón de que sirven sus intereses.
Un caso reciente ilustra esta realidad. Está protagonizado por Malalai Joya, la más joven integrante del Parlamento afgano. Pese a su juventud (tiene 29 años), cuenta con un largo historial de luchadora por los derechos de las mujeres y los niños. Ya a los 19 años impartía cursos de alfabetización para mujeres. De ahí pasó a dirigir un orfanato y un centro de salud. En 2003 despertó el interés de no pocos foros internacionales por sus denuncias concretas sobre la implicación de los señores de la guerra en la redacción de la nueva Constitución afgana. Cuando se celebraron elecciones dos años después, salió designada parlamentaria por la provincia de Fará. En la Cámara Baja ha sido desde entonces la protagonista de constantes denuncias de la composición del propio Parlamento y de las actividades de muchos de sus miembros.
Tras una de sus críticas, en la que sostuvo que ese Parlamento es peor que un establo, porque en los establos hay animales útiles, la Cámara tomó el pasado 21 de mayo la resolución de privarle de su condición de parlamentaria, limitar sus movimientos y llevarla a juicio, demostrando cómo se entienden allí el derecho de crítica parlamentaria y la libertad de expresión.
Joya, que ha sobrevivido ya a cuatro intentos de asesinato, ha dejado claro que no va a cerrar la boca. Human Right Watch ha exigido que cese la persecución contra ella. Luisa Morgantini, vicepresidenta del Parlamento Europeo, se ha sumado a la demanda.
Conviene que se sepa la clase de poder afgano que está protegiendo nuestro Gobierno, tan humanitario él.
ortiz Sat, 02 Jun 2007 05:00:00 +0200
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Source: http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/malalai-joya
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¿A quien apoyamos en Afganistan?

LAS MUJERES AFGANAS TRAS LA 'LIBERACIÓN'. Meena Nanji (29.2.03)
Título original: Afghanistan's Women after 'Liberation'
Autor: Meena Nanji Origen: ZNet, 29-12-2003
Traducido por Beatriz Martínez Ruiz y revisado por Juan Fernández
La semana pasada en Afganistán, ocurrió algo extraordinario en la convención que celebró la Loya Jirga (Gran Asamblea) para debatir la nueva constitución afgana. Malalai Joya, una trabajadora social de 25 años, procedente de la provincia rural de Farah, dijo lo que nadie se había atrevido a decir hasta ese momento: que muchos de los altos cargos de la Jirga son criminales que han destruido el país y que, en lugar de otorgarles puestos de influencia en la Jirga, deberían ser juzgados por sus crímenes ante los tribunales.
Esta declaración provocó un gran escándalo y muchos de los asistentes a la Jirga, compuesta en su mayoría por guerreros islámicos muyahidín (guerreros santos), respondieron con gritos de "muerte a los comunistas". A Joya le cortaron el micrófono y la desalojaron temporalmente de la sala 'por su propia seguridad'.
El gesto de Joya fue de una valentía excepcional. Muchos afganos comparten su opinión, pero la mayoría está demasiado asustada para expresarla en público. La propia Joya ha recibido amenazas de muerte y se encuentra bajo protección de la ONU durante la celebración de la Jirga.
Los 'actos' a los que se refería tuvieron lugar principalmente durante el reinado de los yehadi (los muyahidines más conservadores desde el punto de vista religioso), entre 1992 y 1996. Los yehadi, conocidos por arrojar ácido al rostro de las mujeres, cortarles los pechos y otras atrocidades, se hicieron con el poder durante los ochenta, cuando los Estados Unidos estimaron conveniente financiarlos, armarlos y entrenarlos en la lucha contra la ocupación soviética. Durante su gobierno, aterrorizaron a la población civil con ataques indiscriminados de cohetes, violaciones, torturas y asesinatos hasta tal punto que, cuando aparecieron los talibanes en 1996, fueron bienvenidos.
Tras la caída de los talibanes, han vuelto a aparecer esos mismos dirigentes yehadi, entre los que se encuentran Buhruddin Rabbani, Abdul Sayyaf y otros miembros de la Alianza del Norte, lo cual ha tenido consecuencias catastróficas para la población afgana en general y para las mujeres en particular.
Este año visité Kabul para terminar el rodaje de un documental sobre las mujeres afganas. Dos de las tres mujeres a las que había estado 'siguiendo' se habían negado a regresar a un Afganistán dominado por los muyahidines, quienes, decían, sólo traerían más violencia al país. De modo que se han quedado en Paquistán. La única que ha vuelto vive ahora prácticamente secuestrada.
Desde que se derrocó a los talibanes, la vida de la mayoría de las mujeres afganas ha cambiado poco. En apariencia, tienen más oportunidades: pueden ir a la escuela, recibir asistencia sanitaria y acceder al mundo laboral. Pero, en la práctica, son muy pocas las mujeres que gozan de estas posibilidades que, en su mayoría, se limitan a Kabul. Según los numerosos cooperantes y mujeres afganas con las que hablé, las mujeres siguen teniendo miedo de los muyahidines armados que cuentan con el respaldo de los Estados Unidos y que controlan gran parte del país. La mayoría de las mujeres, incluso en Kabul, siguen llevando el burka (el vestido que cubre todo el cuerpo, de pies a cabeza) como medida de protección contra la humillación pública y los ataques físicos. La ONU y los grupos internacionales de derechos humanos han publicado recientemente informes que recogen el aumento de casos de palizas, secuestros y violaciones perpetrados por los señores de la guerra (que, no olvidemos, están financiados por los Estados Unidos), y sus milicias. Según dichos informes, "los comandantes de las milicias locales (...) violan los derechos de las mujeres y cometen abusos sexuales con impunidad".
Además, las mujeres siguen sometidas a las exigencias de sus maridos y demás hombres de la familia, muchos de los cuales no desean concederles ni un ápice de independencia. Las mujeres no pueden tomar decisiones sobre su vida personal y profesional; los casamientos de menores y los matrimonios forzados son algo habitual y la educación de las niñas se sigue condenando.
El Ministerio de Asuntos de la Mujer, inaugurado a bombo y platillo por los Estados Unidos y la ONU, de poco sirve para ampliar los derechos de las mujeres. Muchos consideran que sólo existe de nombre para tener contentos a los donantes internacionales. Además de que sus competencias están mal definidas, carece de autoridad legal y de poder real. A eso hay que añadir que la mayoría de las mujeres que trabajan en este ministerio pertenecen a la élite, son muy conservadoras y tienen poco interés en cambiar el statu quo.
Faitana Gailani, la adinerada fundadora del Consejo de Mujeres Afganas, una ONG que supuestamente trabaja en pro de los 'derechos de la mujer', es un buen ejemplo de ello. Según The New York Times, después de la apasionada intervención de Malalai Joya ante la Loya Jirga, Gailani le explicó que, para que el país pudiera seguir adelante unido, las mujeres debían obrar con prudencia.
"¿Hasta cuándo debemos callar?", preguntó Joya.
A lo que Gailani respondió: "Hasta que seamos fuertes, hasta que el país sea fuerte, hasta que nuestra democracia sea fuerte, hasta que la situación de la mujer en este país sea fuerte. Sólo entonces podremos hablar".
Entre tanto, se están recortando los pocos derechos con los que realmente cuentan las mujeres. Esto se debe en gran medida al papel del presidente del Tribunal Supremo, Fazl Hadi Shinwari, aliado de Abdul Sayyaf, un líder fundamentalista que apoya a los wahabbi saudíes y cuenta con el respaldo de éstos. Contraviniendo a la constitución existente, Shinwari sobrepasa los 80 y su formación sólo incluye la ley religiosa, no la secular.
Para las mujeres, la designación de Shinwari por parte del presidente Karzai es un paso más hacia la derrota. Shinwari ha "tomado" el Tribunal Supremo, integrado por 9 miembros, con el nombramiento de 137 ulemas [doctores de la ley mahometana] que le son favorables y ha pedido que se recuperen los castigos existentes durante el período talibán para que se cumpla la ley islámica sharia. También ha restablecido el temido Departamento de Vicios y Virtudes talibán rebautizándolo como Ministerio de Asuntos Religiosos, que ahora hace uso de mujeres para detener las muestras públicas de comportamientos "antiislámicos" entre las afganas.
Si una mujer denuncia que ha sido apaleada o violada y, milagrosamente, su denuncia llega a los tribunales, la actitud de la inmensa mayoría es: "¿qué hizo para provocar este acto?". Se considera que ella es la responsable última y que el autor de los hechos ha actuado simplemente de forma reactiva.. La ley sharia se esgrime precisamente para defender esta postura. Las mujeres que denuncian abusos suelen ser encarceladas y retenidas en prisión en contra de su voluntad de manera indefinida y con la excusa de que es por su propia protección. El verdadero motivo por el que se las retiene, piensan algunos, es para que sirvan de ejemplo a las demás mujeres: "si denuncias a un hombre por un comportamiento abusivo, acabarás en la cárcel".
La retahíla de leyes aprobadas este año para regular la conducta de las mujeres podría ser una página tomada del manual de los talibanes. Entre otras cosas, se prohíben las clases mixtas en la educación, se limitan las posibilidades para viajar de las mujeres y se prohíbe a las mujeres cantar en público. No obstante, el mayor golpe que han recibido los derechos de la mujer hasta el momento tuvo lugar en noviembre, cuando se confirmó una ley de 1970 que prohíbe a las mujeres solteras asistir a clases de educación secundaria. Esto representa un gran retroceso para las mujeres y las niñas, ya que a muchas menores se las obliga a contraer matrimonio y ahora han perdido toda esperanza de mejorar sus vidas. El Ministerio de Asuntos de la Mujer no ha presentado ninguna protesta contra esta ley.
Las condiciones son mucho peores fuera de Kabul. Se ha prendido fuego a escuelas de niñas. En Herat, una provincia que depende del gobernador Ishmael Khan, las mujeres no pueden viajar con hombres que no sean de su familia y, en caso de que se las vea con hombres "no familiares", la policía puede enviarlas a un hospital para someterlas a "pruebas de castidad". Además, los profesores varones no pueden dar clase a mujeres, una medida refrendada por Shinwari, el presidente del Tribunal Supremo.
Lo que no presagia nada bueno en Afganistán es que la opresión de las mujeres vuelve a contar con el consentimiento legal y religioso. El aparato del Estado se está usando activamente para abolir sus derechos humanos. Es fundamental que los estadounidenses denuncien ya esta situación. Hay que respaldar el valiente gesto de Malalai Joya e investigar sus acusaciones. Los Estados Unidos deberían retirar su actual apoyo a los fundamentalistas y exigir que los derechos de la mujer se protejan de manera explícita en la nueva constitución afgana.
Meena Nanji es directora de cine y vive a caballo entre Los Ángeles y Nueva Delhi. En estos momentos, está trabajando en un documental sobre la vida de tres mujeres afganas titulado View from A Grain of Sand [Vista desde un grano de arena].