El Pentágono ha gastado 3 mil millones de dólares en crear los escuadrones de la muerte que podrían estar detrás de los asesinatos de docentes
En la marejada de textos y documentos que circulan en el ciber-espacio llegó a mis playas un documento del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), que empieza así: "El mossad (agencia de inteligencia israelí) con la participación de los ocupantes estadunidenses en Irak, ha logrado hasta el momento asesinar a 350 científicos nucleares iraquíes y más de 200 profesores universitarios de los diferentes campos científicos, según un informe del Departamento de Estado de EU." La atroz densidad de la denuncia y la imposibilidad de cotejar la fuente me llevaron a guardar el documento, tomando con pinzas las afirmaciones de un grupo político con interés directo en los asuntos que comenta. Pero en febrero pasado, un informe similar, de fuente más creíble, asegura: "El Pentágono ha gastado 3 mil millones de dólares en crear los 'escuadrones de la muerte' que podrían estar detrás de los asesinatos de docentes..." En nómina actualizada hasta el 14 de marzo pasado, el Comité de Solidaridad con Irak del Tribunal Bruselas precisa las circunstancias en las que fueron torturados y asesinados 141 profesores de varias instituciones y centros de enseñanza superior: universidad de Bagdad, al-Mustansiriya, Tecnológica y al Bahrein, todas de la capital iraquí: Hilla (Babilonia), Mosul (Nínive), Diwaniya (Quadisiya), Instituto Técnico, y de Basora (Basora), Saladino (Tikrit), Baquba (Diyala), Ramada (Al-Anbar), Kufa (Nayaf), Mosul (Mosul), entre otras instituciones académicas. Acerca de la situación en que el intelectualmente fuera el país más avanzado del islam, el redactor del informe, Dick Adriansens, dice: "El personal universitario iraquí está desesperado". La lista incluye nombres, apellidos y direcciones de rectores, decanos, biólogos, sociólogos, médicos, historiadores, filólogos, físicos, ingenieros, pediatras, lingüistas, geógrafos, economistas, educadores y científicos nucleares que, lamentablemente, ya no podrán colaborar con el nuevo "gobierno democrático de Irak". Por su lado, el Sindicato de Periodistas de Irak ofrece una relación actualizada al 4 de mayo pasado, de 109 afiliados asesinados en diversas situaciones. Ambos informes empatan con el presentado por el colombiano Fernando Báez, quien en mayo de 2003 visitó Irak con una comisión de la UNESCO. Báez es biblioclastiólogo (de biblioclastia), nombre que los griegos daban a la destrucción de libros. Sólo la Biblioteca Nacional de Bagdad (tres pisos uniformes de 10 mil 240 metros cuadrados construidos en 1977) perdió con los bombardeos más de un millón de volúmenes, docenas de millones de documentos impresos, la casi totalidad de los archivos microfilmados y del Archivo Nacional de Irak. El experto se pregunta: ¿por qué las tropas de ocupación hicieron la vista gorda con los saqueadores de de las grandes bibliotecas del país? ¿Quién organizó a los grupos de civiles con apoyo externo que en medio del caos, el humo y las llamas ingresaron a los recintos climatizados que guardaban los manuscritos más importantes, pergaminos, piezas y tablillas de arcilla 2 mil años más antiguas que el reino de David? El anterior director de la Biblioteca de Bagdad se lamentó con nostalgia: "No recuerdo semejante barbaridad desde los tiempos de los mongoles" (1258, invasión de Bagdad, cuando las tropas de Hulagu, descendiente de Gengis Kan, destruyeron todos sus libros arrojándolos al río Tigres). El líder chiíta Al Sajid Abdul-Muncim al-Mussawi ordenó a sus fieles rescatar de los bárbaros casi 300 mil libros que se transportaron en camiones hasta la mezquita de Haq, "... donde se amontonaron en hileras interminables que llegan en algunos casos al techo". "Concluido el desastroso pillaje -añade Báez- no había literalmente nada que hacer. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, a modo de excusa ante estos hechos comentó: 'la gente libre es libre de cometer fechorías y eso no puede impedirse'." Entre quienes cometen libremente "fechorías" no sólo hay militares y saqueadores. Los criminales de guerra también cuentan con el apoyo implícito de intelectuales "libres" como Salman Rushdie, Oriana Fallacci, Martin Amis, Bernard-Henry Lévy, Michel Houellebecq, Giovanni Sartori y otros que, con el único fin de vender más libros, ignoran a conciencia que la primera destrucción de libros del siglo XXI ocurrió en la nación donde tuvo lugar la invención del libro en 3200 antes de Cristo.
José Steinsleger, www.jornada.unam.mx
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
martes, 5 de junio de 2007
lunes, 4 de junio de 2007
CASCOS AZULES, MANCHADOS DE AMARILLO
La ONU investiga a ’cascos azules’ por tráfico de oro en Congo Más datos sobre militares dedicados en cuerpo y alma a la ayuda humanitaria
Sábado,26 de mayo de 2007. Las ONG acusan a oficiales paquistaníes
P. R. / AGENCIAS - Madrid / Kinshasa
Yo te requiso las armas, pero no te preocupes: mañana te las devuelvo a cambio de oro. Ésta era presuntamente la lógica de algunos cascos azules de Naciones Unidas llegados a la República Democrática de Congo para desarmar a las milicias en 2005. Según varias ONG que operan en la zona, oficiales paquistaníes devolvían el arsenal a los señores de la guerra de la zona de Ituri, al noreste del país, y éstos les recompensaban con oro extraído ilegalmente de las minas de Mongbwalu. La ONU investiga los hechos, denunciados por las ONG hace 18 meses.
"Es una vergüenza y una gran decepción; van pasando los meses y todavía no se ha arrestado nadie", lamenta, en conversación telefónica, Anneke Van Woudenberg, investigadora de Human Rights Watch (HRW) especializada en la República Democrática de Congo.
HRW fue de las primeras ONG que en 2005 se dirigieron a la misión de Naciones Unidas en el país (Monuc) para alertarle de las prácticas de algunos cascos azules. Luego siguieron las denuncias de otras organizaciones, como la congoleña Justice Plus, y de autoridades locales, como la responsable gubernamental de la región de Ituri.
Todos aportaron indicios, pero nadie se desgañitó demasiado para no ensombrecer todavía más la reputación de la Monuc, imprescindible para mantener la precaria paz tras la devastadora guerra que costó la vida a tres millones de personas, pero al mismo tiempo salpicada ya por un escándalo de abusos sexuales cometidos por cascos azules. El grueso de la misión, de 16.500 soldados, lo aportan India (4.300) y Pakistán (3.500).
La lluvia de alertas forzó a la ONU a abrir una investigación, pero ha sido tan discreta que los denunciantes temen que sea en realidad un intento de echar tierra sobre el asunto. "Lo que demuestra el caso es que Naciones Unidas no es precisamente un organismo que sea muy bueno investigándose a sí mismo y lamentablemente ya lo hemos visto en otras ocasiones", añade Van Woudenberg. Algunos de los testigos han contado ahora a la cadena británica BBC las conexiones entre los cascos azules paquistaníes y los señores de la guerra. "Se hicieron realmente amigos y era el oro lo que los unía", cuenta Evarista Anjasubu, comerciante. "Yo mismo vi a un casco azul paquistaní negociando en una de las tiendas que compran y venden oro", añade Liki Likambo, jefe de la asociación de mineros.
HRW denunció en su momento dos operaciones que comprometían a oficiales paquistaníes, en las que el oro extraído tenía un valor de mercado de entre 1,5 y 3,7 millones de euros. Al relevarse los efectivos de forma automática cada seis meses, ninguno de los implicados sigue en la República Democrática de Congo.
La Monuc emitió el miércoles una nota en que admite que la ONU abrió en 2006 una investigación y recordó que el organismo "no comenta las investigaciones en curso". Un portavoz del Gobierno paquistaní dijo que hasta esta semana no supo nada del caso y que no se ha demostrado ningún comportamiento negativo de sus soldados en el país africano.
Diario El País
Sábado,26 de mayo de 2007. Las ONG acusan a oficiales paquistaníes
P. R. / AGENCIAS - Madrid / Kinshasa
Yo te requiso las armas, pero no te preocupes: mañana te las devuelvo a cambio de oro. Ésta era presuntamente la lógica de algunos cascos azules de Naciones Unidas llegados a la República Democrática de Congo para desarmar a las milicias en 2005. Según varias ONG que operan en la zona, oficiales paquistaníes devolvían el arsenal a los señores de la guerra de la zona de Ituri, al noreste del país, y éstos les recompensaban con oro extraído ilegalmente de las minas de Mongbwalu. La ONU investiga los hechos, denunciados por las ONG hace 18 meses.
"Es una vergüenza y una gran decepción; van pasando los meses y todavía no se ha arrestado nadie", lamenta, en conversación telefónica, Anneke Van Woudenberg, investigadora de Human Rights Watch (HRW) especializada en la República Democrática de Congo.
HRW fue de las primeras ONG que en 2005 se dirigieron a la misión de Naciones Unidas en el país (Monuc) para alertarle de las prácticas de algunos cascos azules. Luego siguieron las denuncias de otras organizaciones, como la congoleña Justice Plus, y de autoridades locales, como la responsable gubernamental de la región de Ituri.
Todos aportaron indicios, pero nadie se desgañitó demasiado para no ensombrecer todavía más la reputación de la Monuc, imprescindible para mantener la precaria paz tras la devastadora guerra que costó la vida a tres millones de personas, pero al mismo tiempo salpicada ya por un escándalo de abusos sexuales cometidos por cascos azules. El grueso de la misión, de 16.500 soldados, lo aportan India (4.300) y Pakistán (3.500).
La lluvia de alertas forzó a la ONU a abrir una investigación, pero ha sido tan discreta que los denunciantes temen que sea en realidad un intento de echar tierra sobre el asunto. "Lo que demuestra el caso es que Naciones Unidas no es precisamente un organismo que sea muy bueno investigándose a sí mismo y lamentablemente ya lo hemos visto en otras ocasiones", añade Van Woudenberg. Algunos de los testigos han contado ahora a la cadena británica BBC las conexiones entre los cascos azules paquistaníes y los señores de la guerra. "Se hicieron realmente amigos y era el oro lo que los unía", cuenta Evarista Anjasubu, comerciante. "Yo mismo vi a un casco azul paquistaní negociando en una de las tiendas que compran y venden oro", añade Liki Likambo, jefe de la asociación de mineros.
HRW denunció en su momento dos operaciones que comprometían a oficiales paquistaníes, en las que el oro extraído tenía un valor de mercado de entre 1,5 y 3,7 millones de euros. Al relevarse los efectivos de forma automática cada seis meses, ninguno de los implicados sigue en la República Democrática de Congo.
La Monuc emitió el miércoles una nota en que admite que la ONU abrió en 2006 una investigación y recordó que el organismo "no comenta las investigaciones en curso". Un portavoz del Gobierno paquistaní dijo que hasta esta semana no supo nada del caso y que no se ha demostrado ningún comportamiento negativo de sus soldados en el país africano.
Diario El País
10.000 mujeres iraquíes encarceladas y violadas
¡Gracias a los liberadores de la mujer iraquí!
Más de 10.000 mujeres iraquíes encarceladas y violadas por las fuerzas de ocupación y de policía
Mohamed Adham. Tunisitri.net. Traducido del francés para Rebelión por Germán Leyens.
El Secretario General de la Unión de Prisioneros y Detenidos Políticos en Iraq, Mohamed Adham, declaró “que los casos de violación de Abir Janabi y de Sabrine Chamari, revelados recientemente, no representan más de un 1% de los crímenes de ese género perpetrados contra las mujeres en las prisiones,” y agregó que “numerosas detenidas son mantenidas en la prisión, a pesar de los fallos pronunciados por los tribunales, para servir de carne fresca a los agentes de policía y a las milicias sectarias.”
En su declaración al periódico Al Khalij, Mohamed Adham agrega: “jamás en las guerras conocidas desde la edad media, se han registrado tantas violaciones y crímenes contra mujeres como durante esta guerra contra Iraq, y eso ha sido tanto por las fuerzas de ocupación como por los agentes de sus cuatro gobiernos fantoches. Estos últimos han resultado ser a veces más viles que sus amos.”
La sobrepoblación de las prisiones y de los lugares de detención de las iraquíes se encuentra a su más alto nivel. Ciertas prisiones, como la de Kadhimia o el campo secreto para mujeres y niños del aeropuerto de Mathna cerca de Bagdad, están llenas a reventar y son inadecuadas incluso si fueran a servir de corrales. Lo mismo sucede con el campo de Shikhan, en el gobernorado de Mosul y en numerosas otras prisiones en el sur. En muchos casos, las salas de mujeres y las para hombres están sólo separadas por cortinas.
Mohamed Adham también reveló que el SIDA ha progresado peligrosamente entre las mujeres detenidas. La dirección de la salud en Nadjaf publicó recientemente un informe en el que “alerta sobre la progresión rápida y grave de esta enfermedad desde la ocupación de Iraq por las tropas anglo-estadounidenses.”
Hablando de la cantidad de mujeres que han sido detenidas desde la ocupación estadounidense en 2003, el secretario general de la Unión declaró que “los cálculos de los organismos internacionales, los informes de las asociaciones de derechos humanos y los del Centro nacional de investigaciones y estudios árabes, coinciden con nuestros propios cálculos sobre “la cantidad de 10.000 mujeres que han sido encarceladas en los últimos cuatro años.”
Recordó, para terminar, que todos estos crímenes cometidos contra los iraquíes “son imprescriptibles en cuanto al derecho internacional y que los criminales y los responsables deberían ser juzgados por tribunales internacionales por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.”
http://www.iraqirabita.org/index3.php?do=article&id=8087/
Traducido del árabe al francés por Ahmed Manai.
http://tunisitri.net/lette-appel/appel25.html
Más de 10.000 mujeres iraquíes encarceladas y violadas por las fuerzas de ocupación y de policía
Mohamed Adham. Tunisitri.net. Traducido del francés para Rebelión por Germán Leyens.
El Secretario General de la Unión de Prisioneros y Detenidos Políticos en Iraq, Mohamed Adham, declaró “que los casos de violación de Abir Janabi y de Sabrine Chamari, revelados recientemente, no representan más de un 1% de los crímenes de ese género perpetrados contra las mujeres en las prisiones,” y agregó que “numerosas detenidas son mantenidas en la prisión, a pesar de los fallos pronunciados por los tribunales, para servir de carne fresca a los agentes de policía y a las milicias sectarias.”
En su declaración al periódico Al Khalij, Mohamed Adham agrega: “jamás en las guerras conocidas desde la edad media, se han registrado tantas violaciones y crímenes contra mujeres como durante esta guerra contra Iraq, y eso ha sido tanto por las fuerzas de ocupación como por los agentes de sus cuatro gobiernos fantoches. Estos últimos han resultado ser a veces más viles que sus amos.”
La sobrepoblación de las prisiones y de los lugares de detención de las iraquíes se encuentra a su más alto nivel. Ciertas prisiones, como la de Kadhimia o el campo secreto para mujeres y niños del aeropuerto de Mathna cerca de Bagdad, están llenas a reventar y son inadecuadas incluso si fueran a servir de corrales. Lo mismo sucede con el campo de Shikhan, en el gobernorado de Mosul y en numerosas otras prisiones en el sur. En muchos casos, las salas de mujeres y las para hombres están sólo separadas por cortinas.
Mohamed Adham también reveló que el SIDA ha progresado peligrosamente entre las mujeres detenidas. La dirección de la salud en Nadjaf publicó recientemente un informe en el que “alerta sobre la progresión rápida y grave de esta enfermedad desde la ocupación de Iraq por las tropas anglo-estadounidenses.”
Hablando de la cantidad de mujeres que han sido detenidas desde la ocupación estadounidense en 2003, el secretario general de la Unión declaró que “los cálculos de los organismos internacionales, los informes de las asociaciones de derechos humanos y los del Centro nacional de investigaciones y estudios árabes, coinciden con nuestros propios cálculos sobre “la cantidad de 10.000 mujeres que han sido encarceladas en los últimos cuatro años.”
Recordó, para terminar, que todos estos crímenes cometidos contra los iraquíes “son imprescriptibles en cuanto al derecho internacional y que los criminales y los responsables deberían ser juzgados por tribunales internacionales por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.”
http://www.iraqirabita.org/index3.php?do=article&id=8087/
Traducido del árabe al francés por Ahmed Manai.
http://tunisitri.net/lette-appel/appel25.html
Etiquetas:
carcel,
Guerra,
iraq,
violaciones
Malalai Joya, conócela
Que nuestra ciudadanía rechazara indignada la participación del Ejército español en la última Guerra de Irak y vea ahora con buenos ojos su presencia en Afganistán sólo se explica por lo poco y mal informada que está.
La intervención armada internacional en Afganistán sirvió para acabar con el régimen cruel de los talibán, sí, pero también para sustituirlo por un poder político controlado en lo esencial por los señores de la guerra, gente sin escrúpulos enriquecida, en lo esencial, gracias al tráfico de droga, y tan fundamentalista y machista como los propios talibán. No son apreciaciones mías: las tomo de informes suscritos por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, que respaldan lo que le oí decir a una feminista afgana: «Se diferencian de los talibán en que no llevan la barba tan larga».
Las tropas internacionales defienden allí un poder político impresentable. Tanto en el Gobierno como en el Parlamento, sientan sus reales individuos que están acusados de numerosos crímenes de guerra. La llamada comunidad internacional, capitaneada por EEUU, no sólo no ha hecho nada por llevarlos ante los tribunales, sino que les ha prestado su apoyo y los ha aupado al poder, por la simple y pura razón de que sirven sus intereses.
Un caso reciente ilustra esta realidad. Está protagonizado por Malalai Joya, la más joven integrante del Parlamento afgano. Pese a su juventud (tiene 29 años), cuenta con un largo historial de luchadora por los derechos de las mujeres y los niños. Ya a los 19 años impartía cursos de alfabetización para mujeres. De ahí pasó a dirigir un orfanato y un centro de salud. En 2003 despertó el interés de no pocos foros internacionales por sus denuncias concretas sobre la implicación de los señores de la guerra en la redacción de la nueva Constitución afgana. Cuando se celebraron elecciones dos años después, salió designada parlamentaria por la provincia de Fará. En la Cámara Baja ha sido desde entonces la protagonista de constantes denuncias de la composición del propio Parlamento y de las actividades de muchos de sus miembros.
Tras una de sus críticas, en la que sostuvo que ese Parlamento es peor que un establo, porque en los establos hay animales útiles, la Cámara tomó el pasado 21 de mayo la resolución de privarle de su condición de parlamentaria, limitar sus movimientos y llevarla a juicio, demostrando cómo se entienden allí el derecho de crítica parlamentaria y la libertad de expresión.
Joya, que ha sobrevivido ya a cuatro intentos de asesinato, ha dejado claro que no va a cerrar la boca. Human Right Watch ha exigido que cese la persecución contra ella. Luisa Morgantini, vicepresidenta del Parlamento Europeo, se ha sumado a la demanda.
Conviene que se sepa la clase de poder afgano que está protegiendo nuestro Gobierno, tan humanitario él.
ortiz Sat, 02 Jun 2007 05:00:00 +0200
___
Source: http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/malalai-joya
--
La intervención armada internacional en Afganistán sirvió para acabar con el régimen cruel de los talibán, sí, pero también para sustituirlo por un poder político controlado en lo esencial por los señores de la guerra, gente sin escrúpulos enriquecida, en lo esencial, gracias al tráfico de droga, y tan fundamentalista y machista como los propios talibán. No son apreciaciones mías: las tomo de informes suscritos por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, que respaldan lo que le oí decir a una feminista afgana: «Se diferencian de los talibán en que no llevan la barba tan larga».
Las tropas internacionales defienden allí un poder político impresentable. Tanto en el Gobierno como en el Parlamento, sientan sus reales individuos que están acusados de numerosos crímenes de guerra. La llamada comunidad internacional, capitaneada por EEUU, no sólo no ha hecho nada por llevarlos ante los tribunales, sino que les ha prestado su apoyo y los ha aupado al poder, por la simple y pura razón de que sirven sus intereses.
Un caso reciente ilustra esta realidad. Está protagonizado por Malalai Joya, la más joven integrante del Parlamento afgano. Pese a su juventud (tiene 29 años), cuenta con un largo historial de luchadora por los derechos de las mujeres y los niños. Ya a los 19 años impartía cursos de alfabetización para mujeres. De ahí pasó a dirigir un orfanato y un centro de salud. En 2003 despertó el interés de no pocos foros internacionales por sus denuncias concretas sobre la implicación de los señores de la guerra en la redacción de la nueva Constitución afgana. Cuando se celebraron elecciones dos años después, salió designada parlamentaria por la provincia de Fará. En la Cámara Baja ha sido desde entonces la protagonista de constantes denuncias de la composición del propio Parlamento y de las actividades de muchos de sus miembros.
Tras una de sus críticas, en la que sostuvo que ese Parlamento es peor que un establo, porque en los establos hay animales útiles, la Cámara tomó el pasado 21 de mayo la resolución de privarle de su condición de parlamentaria, limitar sus movimientos y llevarla a juicio, demostrando cómo se entienden allí el derecho de crítica parlamentaria y la libertad de expresión.
Joya, que ha sobrevivido ya a cuatro intentos de asesinato, ha dejado claro que no va a cerrar la boca. Human Right Watch ha exigido que cese la persecución contra ella. Luisa Morgantini, vicepresidenta del Parlamento Europeo, se ha sumado a la demanda.
Conviene que se sepa la clase de poder afgano que está protegiendo nuestro Gobierno, tan humanitario él.
ortiz Sat, 02 Jun 2007 05:00:00 +0200
___
Source: http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/malalai-joya
--
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
